Marina Mi alma llora por Alicia. Aún recuerdo sus ojos rotos de dolor por la traición. Nada más llevar al departamento le conté a Paul todo lo que había pasado. Lloré en su abrazo durante minutos eternos. Él me decía que había hecho bien, pero yo aún tenía remordimientos, había hecho sufrir a otra persona, que antes de mi confesión era tan feliz e inocente en su relación. Paul me hizo ver que ella estaba viviendo un engaño que yo le había abierto los ojos, y que ya era cuestión de lo que ella era capaz de perdonar o no. A veces de estas cosas se sale más hundido o más fuertes. Y j***r, él tenía razón, ella ahora reescribiría su historia…le había dado esa oportunidad. —He hablado con mi madre y mañana hemos quedado para comer con ellos en un bonito y precioso restaurante oriental…A

