91 ~ El punto de vista de Isabella Todo el día transcurrió en una neblina. No tenía energías para enfrentar a nadie, y mucho menos a Lucian. Cada vez que pensaba en él, me dolía el corazón y sentía esa familiar punzada de traición. Así que hice lo único que pude: evitarlo. Sabía que intentaba acercarse a mí, pero no estaba lista para afrontarlo. Todavía no. Pasé la mayor parte del día en mi habitación, dando vueltas o tumbada en la cama, absorta en mis pensamientos. Cada llamada a la puerta me aceleraba el corazón, pero nunca respondí. Hubo algunas veces más en que las criadas vinieron, ya sea trayendo comida o mensajes de Lucian, pero las ignoré a todas. Era como si permanecer oculta tras las paredes de mi habitación me protegiera de la realidad que no estaba preparada para afrontar.

