Marina Después de nuestra magnífica sesión de amor, recogimos a Damien y a su hermana. La verdad no tenía muy claro dónde iríamos de copas, pero la elección del restaurante sí lo tenía más que pensado. Tenían que probar uno de los últimos restaurantes con estrella michelín, de eso no se iban a librar. Cuando terminamos llenos y satisfechos, al final decidí llevarlos a un nuevo local que han abierto los hijos de unos amigos de mis padres y tienen mucha fama de ofrecer cócteles de ensueño, buena música y privacidad. Esa noche elegí un precioso vestido rojo corto y ajustado con un maquillaje de infarto. No suelo ir muy maquillada y ni mucho menos salir por la noche, soy demasiado casera para eso, así que tengo que aprovechar la oportunidad para una vez que salgo. Paul no deja de decirme l

